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El taekwondo proyecta un gran 2018

Adriana Logiusto, encargada de la escuela de taekwondo en el club Obras, contó cuáles son los objetivos de su disciplina para este año. Además, comentó porqué el taekwondo es una de las actividades que más inscriptos tiene en la institución, y cómo es su trabajo con los alumnos que asisten a sus clases.

-¿Qué objetivos tienen para el 2018?
El 17, 18 y 19 de mayo va a realizarse el 14° torneo Panamericano de taekwondo en el cual dos alumnos de Obras, Thiago Vegas y Mateo Vives, van a representar a la escuela. Ese es un objetivo muy importante. Después, en el mes de septiembre, está la Copa del Mundo en Sidney, Australia, en la cual voy a participar yo. Tenemos muchos torneos más en el 2018, pero esos son los dos internacionales que tenemos como objetivos.

-El taekwondo siempre ha sido una de las disciplinas que más atrae en Obras. ¿Con cuántos chicos cuentan este año y de qué edades?
Por el momento, en la escuela de taekwondo tenemos 25 chicos, pero restan sumarse otros tantos que no tienen la ficha todavía. Tengo alumnos de primero hasta séptimo grado. El año pasado terminamos con 32 chicos, esperamos más o menos lo mismo para este año. Sucede que con más no podemos trabajar. Si bien yo tengo un ayudante, que es el profesor Walter Maidana, a quien le agradezco porque trabajamos muy bien juntos, más chicos no podemos tener porque todos necesitan atención y se hace difícil cuando son demasiados. En lugar de sumar, restamos, porque descuidamos a algunos del grupo para darle la atención que merecen los chicos que se están iniciando. Por eso más de 30/35 alumnos no podemos tener, a menos que se sume alguien a trabajar con nosotros.

-¿Por qué se considera al taekwondo como una buena actividad para niños en sus primeros años de vida?
En esto te referís a taekwondo Kids, no a taekwondo infantil que es lo que estamos haciendo este año. A través del juego incorporamos en los chicos hábitos y conductas. Mediante el juego, un niño aprende muchísimas más cosas. Les enseñamos a esperar, trabajamos el equilibrio, la lateralidad y motricidad. Eso es en los niños más chiquitos, de tres a cinco años. El taekwondo es diferente según edades, no es igual en kids, infantil, adolescentes o adultos.

-El taekwondo es el arte marcial que mejor se estableció en Obras. ¿Por qué crees que lo logró?
El taekwondo es un arte marcial coreano. Trabajamos muchas cosas. No sólo nos enfocamos en todo lo que es físico, abdominal, flexiones, espinales, coordinación. También trabajamos valores como la autoestima. Hay muchos chicos que son vergonzosos, o son activos, y nos concentramos mucho en lo que es la familia. El respeto es otro valor importante. Los chicos en taekwondo aprenden lo que son capaces de hacer, lo que son sus propios límites. Está relacionado a la autoestima, ven que pueden saltar o elongar un poco más. Empiezan a creer en ellos, y eso es muy importante a estas edades. Yo trabajo mucho con la familia. Hace 32 años que practico y 25 que soy profesora y trabajo con chicos. Ante ciertas situaciones que noto busco hablar con los padres para saber cómo se manejan en sus casas y cómo es cada nene. Al mismo tiempo, los chicos saben que taekwondo se practica después del colegio. Saben que si hacen algo del arte marcial fuera de la clase voy a tomar recaudos. Ante alguna situación así hablo con los padres, lo suspendo o le saco el cinturón. Esto último lo hago sobre todo cuando noto alguna falta de respeto de los chicos en la clase. De todas formas las actividades se tratan más de saltar, divertirse y aprender con respeto. Si bien el taekwondista es individual, trabajamos de a dos. Si la pareja no ayuda a su compañero, no avanza tampoco. Es un trabajo en conjunto. Al mismo tiempo, yo tengo varias graduaciones, y los alumnos de las graduaciones más altar o intermedias ayudan a los nuevos. Creo que por toda esta labor es que logramos establecernos como una disciplina firme en Obras.