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Pierro: de la escuela al rugby

Con 27 años, Federico Pierro sigue viviendo el rugby de la misma manera que lo hacía cuando tenía 9, mientras disfrutaba de la primaria con sus amigos en el Instituto Obras. Es un caso más del semillero que significó la escuela para este deporte en el club.

«El rugby lo conocí por el colegio, como muchos de los compañeros y amigos que hoy tengo en el plantel superior. Jugábamos después de hora. Empecé en la predécima en el año 98 o 99. Por temas de estudio y laborales tuve que dejar después de que terminé la secundaria, y en 2012 volví para entrenar con el plantel superior», repasa el apertura de la Intermedia.

Mucha agua pasó debajo del puente en la vida de Pierro, quien hoy está del otro lado del mostrador: además de jugar hace coaching con la Menores de 16.

-¿Qué es lo que te atrapó y te sigue seduciendo del rugby?
-Es muy difícil de contestar. Muchas veces yo me hago esa misma pregunta después de los entrenamientos o los partidos. Termino todo roto, todo golpeado, y a veces me pregunto por qué sigo jugando a esto. Es una especie de adicción a la que siempre uno vuelve. Es así. Creo que lo que más me atrapó es el tema de los valores, como la amistad, el respeto y el compañerismo. Y la adrenalina que se siente al entrar a la cancha es increíble. Es algo que en otros deportes no encuentro.

-Esto de la unión se ve mucho en este plantel de Obras, ¿no?
-Claro. Este equipo la rema mucho, y la verdad es que si no tenés un grupo unido y que le ponga ganas se hace más difícil. Por suerte hay bastante gente que quiere dar una mano y sigue colaborando.

-¿Cómo es ser entrenador de chicos hoy teniendo cada vez más estímulos externos que los trasladan a realizar otro tipo de actividades?
-Lo que uno tiene que lograr como entrenador es fomentar la motivación, que hagan cosas nuevas y se diviertan. Además hay que contenerlos mucho y tratar de darles una mano en lo que ellos necesiten más allá del rugby. Siempre tratamos de decirles que vean todo esto como si fuera una gran familia. A la vez, la mejor manera de poder trabajar es también que los padres sepan bien que hacen sus hijos. Este año tuvimos algo muy bueno, que es uno de los objetivos de las divisiones formativas, que es que empezamos con pocos chicos y, ya en octubre, hay más de 20. Esto significa que la captación está dando resultados.

-¿Cómo están estructuralmente las divisiones formativas en general?
-Hay que seguir trabajando para profundizar esta captación. En la M16 venimos bastante bien, pero en la M19, donde los chicos están por pasar a primera, empezaron con un buen número pero lamentablemente la cantidad decayó. Me parece que es por un tema de la edad, creo es mucho más difícil contenerlos que a los de 16. Por el momento tenemos esas dos divisiones. La idea es presentar tres el año que viene.

-Por otro lado, ¿cuál es el objetivo que fijaron de acá a fin de año con la Intermedia?
-Lo ideal sería terminar con buenos resultados. Quedan solo dos partidos, así que tenemos que tratar de dejar todo para ganar ambos. Por el momento estamos enfocados en eso. Después se vendrá la etapa del seven y pondremos el foco en eso.